Nos encontramos hoy en un ejercicio de memoria y reconocimiento para evocar la ilustre figura de don Vicente Marcano Echenique (1848-1891), un ciudadano ejemplar cuyo nombre está indeleblemente inscrito en los anales de la ciencia venezolana del siglo XIX. Origen y Formación de un Científico Nacido en Caracas el 27 de octubre de 1848, Marcano se forjó en un momento de efervescencia en la capital venezolana. Su primera vocación académica lo llevó a la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde obtuvo el título de farmacéutico. Sin embargo, la cúspide de su preparación se alcanzó en la culta Europa; Marcano se trasladó a Francia, en aquel entonces vanguardia del conocimiento, para especializarse en las disciplinas de la química avanzada (Álvarez-Cornett, 2017). Esta experiencia no solo lo dotó de saberes de frontera, sino que lo convirtió en un puente fundamental para la transferencia científica entre Europa y Venezuela. El Sembrador de la Química Experimental A su retorno, Marcano no se contentó con la docencia, sino que dedicó su vida a institucionalizar la investigación. Su legado administrativo y académico es trascendental: Explorador y Divulgador Su curiosidad trascendió los matraces de laboratorio. En 1887, se puso al frente de la Comisión de Antropología, liderando expediciones arqueológicas al Lago de Valencia y el Orinoco. El material etnográfico y arqueológico que logró recolectar constituye hoy una valiosa colección en el Museo del Hombre de París, testimonio de su dedicación al estudio de las culturas precolombinas (Urbani & Pérez-Marchelli, 2018). Además, Marcano fue un infatigable divulgador, consciente de que el conocimiento debe ser socializado, plasmando sus ideas en obras pedagógicas como Cartilla de agronomía (1890). El Reposo en el Panteón La muerte lo sorprendió prematuramente en Valencia el 17 de julio de 1891. Sin embargo, la República honró su memoria de forma solemne un siglo después. Sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional el 10 de julio de 1991 (Fundación Empresas Polar, s.f.). Don Vicente Marcano Echenique no fue solo un químico; fue un humanista científico, un forjador de instituciones y el pionero que sentó las bases de la investigación experimental moderna en Venezuela. Su vida nos recuerda la importancia de la ciencia y la educación para el progreso de la nación. Referencias Álvarez-Cornett, J. (2017). Vicente Marcano (1848-1891), redescubierto. Parte I: El perfil biográfico y la educación temprana de un científico venezolano del siglo XIX. Bitácora-e. Revista Electrónica Latinoamericana de Estudios Sociales, Históricos y Culturales de la Ciencia y la Tecnología, (2). Bifano, C. (1990). Vicente Marcano y la investigación química en la Venezuela del siglo XIX. Quipu, 7(1), 61-72. Fundación Empresas Polar. (s.f.). Marcano Echenique, Vicente. Diccionario de Historia de Venezuela. Urbani, F. & Pérez-Marchelli, H. (2018). Vicente Marcano (1848-1891), su vida y sus obras en las Ciencias de la Tierra. Boletín de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela, 78(1-4), 229-247.
JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ CISNERO
Hoy Venezuela, se enorgullece con el nombramiento del Dr. José Gregorio Hernández, como santo de Venezuela, materializando así una leyenda que transciende más allá del imaginario popular, de sus files creyente, que nunca dejaron de creer en su grandeza, aun después de su muerte, si bien Venezuela, desde 1942, estuvo bajo la protección de Nuestra Señora de Coromoto, sin desmeritar en nada dicha protección, podemos decir que se cuenta con un protector celestial autóctono, como San José Gregorio Hernández, por el lado masculino. Pero ¿quién fue José Gregorio Hernández y que representa en la historia contemporánea de Venezuela? porque claro hay que entender, que la historia no solo se basa en hechos de grandes héroes y libertadores de gestas transcendentales, también existen héroes anónimos, como el que hoy nos inspira a escribir estas sinceras líneas, como un homenaje a tan admirable personaje. El 29 de junio de 1919, las calles del centro de Caracas serán testigos de la más pura admiración, respeto y gratitud que se haya podido experimentar en la capital, a quien en vida fuera conocido como el Doctor José Gregorio Hernández Cisneros, cuando conmovidos por su muerte al ser arrollado por un automóvil en la Pastora, lo acompaña una gran multitud de personas por su ultimo recorrido en la Universidad Centra de Venezuela en la Esquina de San Francisco, que tuvo que ser abierta ya que permanecía cerrada desde 1912, por órdenes de Juan Vicente; a petición de sus alumnos quienes montaron guardia en capilla ardiente en el lugar, para luego ser llevado a la Iglesia San francisco, desde donde el pueblo lo llevó en hombro hasta el Cementerio General del Sur de manera espontánea, siendo este uno de los actos más importante en la Caracas de la época, y que a 106 años de su muerte aún permanece intacta dicha devoción. Devoción que a mi criterio no nace con su muerte, los solos actos fúnebres así lo confirman, tan solo, ratifican la grandeza con que nacen los elegidos, y los venezolanos y en especial los habitantes de Caracas podemos dar fe de lo dicho, ya que las fuentes registran entre sus líneas el actual diario del “medico de los pobres” desde su nacimiento en Isnotu. El 26 de octubre de 1864, en Trujillo, para la época era capital del Municipio Libertad del Distrito Betijoque , bajo la protección de una familia católica, conformada por Benigno Hernández y Manzaneda, y Josefa Antonia Cisneros y Monsilla. En 1878, La Caracas que comenzaba a experimental cambios, da abrigo al adolescente José Gregorio Hernández a sus 13 años de edad , quien viaja a la ciudad a continuar sus estudios de bachillerato en el Colegio Villegas, donde se titula como Bachiller en Filosofía en 1884, aunque en principio su interés fue estudiar derecho, al parecer su misión era ser médico, ya que por insistencia de su padre, comienza a estudiar medicina en la Universidad Central de Venezuela, obteniendo en cuatro años el título de doctor en Ciencias Médicas, en junio de 1888. Su reconocida y exitosa dedicación al estudio de la medicina lo lleva a ser, merecedor de una beca otorgado por el gobierno de Rojas Paúl, que le permitió viajar a París donde se formaría con los mejores profesionales en Fisiología, Microscopia, Histología, Bacteriología y Patología, siendo la bacteriología su campo de especialización. Preparación que consiguen su objetivo inicial, ya que logra ser el primer técnico en histología en Venezuela, aprendió las más avanzadas técnicas sobre el uso del microscopio, en 1890, se entrena en el laboratorio de Charles Richet (quien fue en 1913, premio Novel de Medicina), en fisiología cardíaca, para 1891, trabaja con uno de los discípulo de Lois Paseur, Isidore Strauss de quien aprende …»a cultivar y a colorear colonias bacterianas y a estudiar en profundidad la bacteriología y su relación con la enfermedad en los humanos”1. Estudios que le permiten ejercer como profesor de la Universidad Central de Venezuela, y ser el creador de la primera cátedra de Bacteriología en América, en donde impartió clases de histología, fisiología y anatomía patológica al igual que parasitología, dando paso a la primera modernización de la medicina experimental en Venezuela, con conocimientos de avanzada para la época y utilización de equipos médicos traídos por el Doctor Hernández al Hospital Vargas y al recién inaugurado laboratorio de la Universidad Central, como el microscopio de gran utilizada en diagnóstico de enfermedades. Con más que méritos pasa a ocupando el Sillón XXVIII, de la Academia Nacional de Medicina al ser el miembro n° 35 en 1904. Fue un personaje único, cuya disciplina y entrega le permitió ser un hombre íntegro, no solo conocedor de la medicina y las necesidades humanas, el también dedico parte de su tiempo a la filosofía, la literatura, la música y la teología, además de ser un políglota, con dominio del latín, alemán, portugués, inglés y francés; siempre con grandes deseos de servir a Dios directamente desde sus filas al intentar en tres ocasiones ingresar a ser seminarista, en 1908 en el monasterio de la Cartuja Italia y en 1913, en el Pontificio Colegio Pio Latino Americano en Roma, pero los problemas de salud no se lo permitieron, en 1909, a su regreso a Venezuela, pide autorización al arzobispo de Caracas Monseñor Juan Bautista Castro, para ingresar al Seminario Santo Rosa de Lima, en Caracas pero esto requería su renuncia como profesor en la UCV, renuncia a la que, sus alumnos se opusieron y el 17 de mayo de 1908, le es restituida la catedra, al parecer su destino fue siempre servir a Dios en vida, pero a través de su ayuda a las persona, que darán fe de su grandeza, para lograr así comenzar su verdadero camino hacia Dios luego de su muerte, gracias a un largo proceso envuelto entre mitos y realidades, que inicia en 1949, para 1986 es declarado beato por Juan Pablo II, y el 30 de abril 2021, se comprueba su grandeza tras el milagro a la niña Yaxury Solórzano Ortega, luego de ser
Carmen Rendiles Martínez
Ejemplo de Resiliencia, tenacidad y esfuerzo, son unos de los calificativos con lo que podemos describir a la hermana Carmen Rendiles, quien hoy con orgullos es la Santa de los venezolanos, ella misma representa en sí, el milagro de quien habiendo nacido con una condición bastante limitativa logra, alcanzar el éxito en oficios como la carpintería, (que requiere grandez destreza), entre otros y ser líder de su congregación El 11 de agosto de 1903, nace en Caracas, Carmen Elena Rendiles, en el seno de una familia profundamente católica, conformada por Ramiro Antonio Rendiles y Ana Antonia Martínez Rodríguez, como la cuarto hija de la pareja; siendo un dato curioso lo narrado por Las Siervas de Jesús, donde al parecer antes de su nacimiento ya preparaba a sus padre, anunciando su discapacidad con la cual nacería, ya que estando su madre en plena gestación, llega a su casa un mendigo pidiendo ayuda, pero a este le faltaba el brazo izquierdo, esto la sorprendió, discapacidad con la cual nacería su hija posteriormente. Condición que no limitaría su desarrollo a lo largo de la vida, su carácter fuerte y de liderazgo la llevo a desempeñar actividades como el tenis, la carpintería, la pintura y ser la líder de sus 9 hermanos Estudio en el colegio San José de Tarbes en Caracas, la pintura fue una de sus paciones luego de culminar su bachillerato, se sabe que fue alumna del famoso pintor Manuel Cabre (conocido como el pintor del Ávila), cundo asistió a la escuela de arte y dibujo a los 18 años, conservándose aun en el Colegio Belén algunas de estas pinturas, actividad a la que renuncia para dedicarse a la vida religiosa, ya que desde muy joven sintió una profunda dedicación a la obra de Dios, asistiendo en su comunidad como catequista. 25 de febrero de 1927, marca el verdadero inicio de Carmen Rendiles a la vida religiosa, al ingresar a la recién fundada congregación francesa, Las Siervas de Jesús del Santísimo Sacramento en Caracas, donde ya para el 8 de septiembre del mismo años iniciaba su noviciado y cambia su nombre a hermana María Carmen, cumplida su preparación inicial, como novicia hace sus primeros voto en 1929 un 8 de septiembre, para finalmente jurar para toda la vida servir a Dios con los votos perpetuos el 8 de septiembre pero de 1932, comenzando así una destacada labor que la hace merecedora de ser enviada a Francia a perfeccionar su carrera en la congregación. Regresa a su país en 1934, y esta hermana de mirada profunda, siempre sonriente, pero con un firme carácter y liderazgo natural comienza a realizar una destacada labor de ayuda en la elaboración de las hostias y de ornamentos litúrgicos, así como educativa dentro de la congregación que para 1942, emprende un importante proceso de fundación de colegios como: Colegios Betania, Santa Ana, Belén y Nuestra Señora del Rosario (Mérida). Su entrega en la congregación la llevo a desempeñarse como maestra de novicias, y en 1951 Superiora Provincial de las casas en Venezuela y en Colombia. Dentro de su labor administrativa hay una notable participación de la congregación dentro de las que se cuentan, sus trabajos en el Palacio Arzobispal y la Catedral de Caracas, en el Seminario Diocesano de la ciudad de San Cristóbal, expandiendo sus actividades a Cúcuta (Colombia). Su compromiso fue tal que, en 1959, dona su casa familiar en el Paraíso con autorización de su madre, donde fundan un colegio para niñas de pocos recursos. Todo este hermoso trabajo pudo haber quedo comprometido, cuando por decisión del Concilio Vaticano II, se decide cambiar a una institucionalidad Secular, esto implicaba un cambio drástico para el funcionamiento de lo que hasta el momento ellas habían logrado, de no haber sido por la firme oposición en 1961 de la madre Carmen Rendiles, luego de consultar a sus hermanas y al Episcopado venezolano, encabezado por el Cardenal José Humberto Quintero, quienes la apoyan para la separación de la congregación francesa, en 1965 es aceptada, y oficialmente se forman una nueva congregación religiosa con el nombre Siervas de Jesús el 23 de noviembre de 1965, en Venezuela de carácter autóctono, bajo la dirección de la madre Carmen Rendiles, nombrada superiora general en 1969, bajo la cual se fundan casas y colegios como el Santa Ana de Caracas, y hacia el interior del país, a los se dedicaba a visitar personalmente, resultando en 1974 gravemente herida en un accidente automovilístico de regreso de una de sus visitas, accidente que la dejo en silla de rueda pero aun así luego de su recuperación continuo en su misión la que ejerció con amor y dedicación por unos 50 años. Muere en Caracas el 9 de mayo de 1977 a los 74 años, siendo enterrada en el Colegio Belén en Los Palos Grandes, Caracas. Colegio que fue construido gracias a la donación de un terreno donado por su cuñado Diego Cisneros, esposo de Albertina Rendiles Martínez, hermana de sangre de madre Carmen Rendiles, de dicha unión nace el reconocido empresario Gustavo Alfredo Cisneros Rendiles, sobrino de madre Carmen Sera una de sus hermanas de sangre que lleve a cabo el proceso para ser reconocida su beatificación y canonización, conocida como María Luisa Rendiles Martínez, la cual al quedar viuda y sin hijos decide ingresar a la misma congregación de Las siervas de Jesús, con el nombre Madre San Luis, iniciando así en marzo de 1995, su camino al mundo celestial cuando es declarada Sierva de Dios por el Papa Juan Pablo II, para el momento en que se conoce del posible milagro atribuido a su hermana en 2003, a la Dra. Trinette Durán de Branger, aun continuaba con vida, ya que muere en 2009, pero no logra, bendecir su nombramiento como Venerable en 2013, por el Papa Francisco al reconociendo sus virtudes heroicas. Luego de la certificación y aprobación de El vaticano al milagro solicitado por la Dra. Durán ante el retrato de la madre Rendiles en 2003, profesora del Postgrado de Cirugía de la Universidad Central
Carlos Cruz-Diez: El Cronista del Color en Movimiento (1923-2019)
Honorable auditorio, es un privilegio evocar la memoria y la obra de don Carlos Eduardo Cruz-Diez, un artista caraqueño cuya genialidad no solo se limitó a pintar, sino a desentrañar el misterio del color. Nacido en La Pastora, Caracas, el 17 de agosto de 1923, el Maestro dedicó su vida a una rigurosa disciplina que lo convirtió en uno de los máximos exponentes mundiales del arte cinético. Origen y Formación: La Base Científica del Arte El joven Carlos Cruz-Diez forjó su vocación en un entorno que fusionaba la sensibilidad artística con la exactitud técnica. Inicialmente, se inscribió en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas, pero su espíritu pragmático y de investigador lo llevó a una decisión crucial: se graduó como profesor de Artes Aplicadas y Artes Manuales (Un Minuto con las Artes, 2020), rechazando la limitación del «Arte Puro» para abrazar un camino que integraba la funcionalidad y la tecnología. Momento Clave I: La Epifanía del Refresco. Es un dato inspirador que la semilla de su monumental obra germinara en un recuerdo de infancia: la luz del sol atravesando botellas de refresco en la planta de su padre, que proyectaba intensas manchas rojas sobre su camisa blanca (Biografías y Vidas, 2004). Este acontecimiento, tan simple como revelador, lo llevó a la reflexión que definiría su arte: la necesidad de liberar el color de la forma para que existiera como una realidad autónoma y efímera. Esta base teórica se consolidó con una sólida carrera como diseñador gráfico en Nueva York y, notablemente, como director creativo de la agencia McCann-Erickson en Caracas (1946-1951). El conocimiento adquirido en las técnicas de impresión y el diseño industrial proveyó a Cruz-Diez de la metodología precisa y la disciplina de programación necesarias para ejecutar sus complejas obras cinéticas (Un Minuto con las Artes, 2020). El Exilio Cinetista y la Conquista del Espacio En 1960, el Maestro toma la decisión trascendental de instalarse en París, el faro cultural de la época, donde su pensamiento encontró terreno fértil en el movimiento cinético. Su arte se enfocó en el color como un «acontecimiento cromático» que se desarrolla en el espacio y en el tiempo real, sin anécdotas ni simbolismos (Cruz-Diez.com, s.f.). Desde allí, desarrolló un corpus teórico y práctico sin precedentes, que incluye sus investigaciones fundamentales: El Legado Público: Un Vínculo Emocional con la Ciudad A pesar de su residencia en París, Cruz-Diez mantuvo un lazo inquebrantable con su tierra, dejando huellas imborrables en el paisaje urbano y la arquitectura venezolana. Momento Clave II: El Color de la Despedida en Maiquetía. Su obra más emocionalmente cargada es la Ambientación Cromática (1974) del piso del hall central del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Esta monumental obra de arte, más que un piso, se convirtió en un símbolo colectivo: la última imagen a color que los venezolanos que emigraban llevaban consigo y la primera bienvenida para quienes regresaban (El Estímulo, 2022). Esta pieza es un testamento de cómo el arte de Cruz-Diez trascendió el lienzo para convertirse en parte de la identidad y la memoria sentimental de una nación. Carlos Cruz-Diez, el gran exponente del cinetismo, falleció en París el 27 de julio de 2019, dejando una herencia artística que sigue invitando a cada espectador a reflexionar y experimentar la autonomía del color en un presente perpetuo. Referencias Bibliográficas Biografías y Vidas. (2004). Biografia de Carlos Cruz-Diez. Cruz-Diez.com. (s.f.). Investigaciones. [Página oficial del artista]. El Estímulo. (2022, 17 de agosto). 6 obras emblemáticas de Cruz-Diez en Venezuela. Un Minuto con las Artes. (2020, 20 de agosto). Recuerdos de Carlos Cruz-Diez. WIKIHISTORIA DEL ARTE VENEZOLANO – VEREDA. (s.f.). Cruz-Diez, Carlos.
Galería Histórica
Super Bloques del 23 de Enero (Antigua Urbanización ‘2 de Diciembre’), Caracas, alrededor de 1957 Plaza O’Leary, Caracas, alrededor de 1950-1960 Teleférico del Ávila, Cabina #1 (Tramo Caracas – Warairarepano), mediados de los años 50 El Panteón Nacional, Caracas, década de 1940-1950 Plaza O’Leary, Caracas, alrededor de 1950-1960: Un vistazo al corazón urbano de la ciudad en plena efervescencia. La fuente central y la cuidada jardinería son testigos silenciosos del paso de los primeros vehículos de la época, mientras los edificios circundantes revelan la arquitectura característica de una Caracas en constante crecimiento. Una postal en blanco y negro que captura la esencia de una época dorada de la capital.» El Panteón Nacional, Caracas, década de 1940-1950: Una majestuosa vista frontal de la torre central y la fachada del Templo, donde reposan los restos del Libertador Simón Bolívar y otras figuras ilustres de la nación. La imponente estructura, que originalmente fue una iglesia, se yergue bajo un cielo dramático, destacando su arquitectura neogótica y la cúpula central. El encuadre en blanco y negro, con la presencia sutil de vegetación y vehículos de época en el primer plano, subraya la solemnidad y la importancia histórica de este santuario a la Patria Teleférico del Ávila, Cabina #1 (Tramo Caracas – Warairarepano), mediados de los años 50: Una imagen que captura la modernidad y el progreso de la capital venezolana en la era del General Marcos Pérez Jiménez. Este sistema teleférico, inaugurado entre 1955 y 1956, fue considerado en su momento como el más avanzado de su tipo a nivel mundial. Super Bloques del 23 de Enero (Antigua Urbanización ‘2 de Diciembre’), Caracas, alrededor de 1957: Esta vista aérea captura el momento de expansión urbana de Caracas y la culminación de un megaproyecto de vivienda social que buscaba erradicar los ‘ranchos’ de los cerros.
Cartografía Histórica
Plano Francois Raymond Joseph Depons 1801 Plano Francois Raymond Joseph Depons 1801 Contexto Histórico: Este valioso plano nos transporta al momento crucial en que Caracas se consolidaba como la capital de la Capitanía General de Venezuela, justo antes de que se gestara la Declaración de Independencia. Es una representación fiel de la traza urbana colonial, antes de las grandes transformaciones del siglo XIX y XX. Significado Cartográfico: El mapa ilustra la estructura original de la ciudad, perfectamente delineada bajo el patrón de damero o cuadrícula, un diseño clásico de las fundaciones españolas. Permite identificar la ubicación fundacional de la **Plaza Mayor** (hoy Plaza Bolívar), la **Catedral**, el **Palacio Arzobispal** y la **Casa de Gobierno** (identificables en las referencias a la derecha). Evolución Urbana: Se aprecian claramente los límites de la urbe del siglo XIX, con los ríos Guaire y Catuche marcando su geografía, y las vías de acceso que conectaban a la capital con las parroquias y pueblos circundantes. Al comparar esta ‘fotografía’ de 1810 con los mapas actuales, se entiende la impresionante expansión que la ciudad experimentó en los siglos posteriores. Este plano es esencial para comprender la génesis del casco histórico caraqueño.»
Letras, arte y magia: Así es la Feria del Libro de Caracas
Pabellón infantil, presentaciones de libros y talleres ofrece este evento cultural 04/11/25.- La XVI Feria del Libro de Caracas, llevada a cabo en la Galería de Arte Nacional (GAN) y alrededores de la Plaza de la Juventud, se ha transformado en una cita literaria fusionada con las bellas artes para crear un escenario vibrante que une a cientos de personas de todas las edades para celebrar el amor por el libro, la lectura y las buenas historias. Un evento que junto a su lema “Un libro, un amigo”, refuerza esas ansias de perderse entre las páginas de una expresiva poesía, una novela imperdible, ensayos profundos e incluso cómics venezolanos llenos de aventuras, que se acoplan para atraer e impulsar el gusto por la lectura y las personas encuentren esa obra que conecten con ellas. Esta edición ofrece 166 presentaciones de libros, además del bautizo de más de 60 títulos por parte del fondo Editorial Fundarte, apoyando el talento nacional. En cada uno de los rincones de la feria se verán 17 presentaciones de cómics y de 7 revistas como 36 conversatorios sobre la identidad, la paz, la tecnología y la riqueza de la herencia afrovenezolana y originaria. Asimismo, se dictarán talleres basados en la escritura, la promoción lectora y el sistema Braille, todo basado en compartir, aprender e incentivar el compromiso literario, además de 8 recitales poéticos y 4 proyecciones audiovisuales que prometen vivir una experiencia única. Pabellón Infantil: Un refugio recreativo para los niños Un espacio de confort abierto para todo público, especialmente a los niños, en el que la literatura y la imaginación los abrazan para incentivarlos a encontrar el placer por la lectura y puedan ser capaces de vivir grandes historias a través de los libros. “Vamos a sacar un poco a los niños de lo que es la tecnología. Aquí volvemos como a nuestras raíces, a la cultura, a los títeres que se han perdido un poco en el tiempo, a poner a volar nuestra imaginación, porque a los niños se les pone a volar su imaginación en lo que entran ahí y se les pone a ver una obra de títeres o de magia”, expresó la gerente de formación y animación cultural de Fundarte, Jeniree Marcié. Este Pabellón está lleno de actividades infantiles como cuentacuentos, teatro, títeres, payasos, magos, malabaristas, agrupaciones musicales y más. Por su parte, Marcié detalló que aproximadamente cuentan con 83 actividades en toda la feria en los días de actividad que tienen, destacando también la receptividad del público: “El año pasado tuvimos unos 35 mil visitantes durante toda la feria. Este año vamos por los mismos números”. Por otro lado, la gerente integral de la Fundación Niño Simón Salud, Sascha García, acotó que toda la comunidad ha estado pendiente de esta actividad y cómo les han brindado herramientas que ayuden a formar y educar a los niños. “Lo que estamos nosotros es formando una buena educación y formando lo que son nuestros niños, para que tengan esto, no solamente estén pegados de los teléfonos, de los televisores, sino que vean la realidad, y en la realidad está en las poesías, los libros, la educación que es lo más importante para nosotros poder reflejar un buen futuro de nuestros semilleros y semilleras de la patria”, manifestó. El profesor de pintura y arte en general, César Narváez, enalteció que estos eventos ayudan a mantener un continuo trabajo y captación de los niños, niñas y adolescentes, “con sus diferentes niveles, pues ellos van aprendiendo, van desarrollando, porque necesitamos en la sociedad una nueva generación futura que se inserten en una sociedad donde sean creativos, sean dueños de todos los espacios. Eso es lo que buscamos”. La Feria del Libro de Caracas continuará brindando varias actividades recreativas y dinámicas hasta el próximo 10 de noviembre, en un encuentro que fusionan las artes plásticas con la lectura de manera que permitan enriquecer el amor por las letras.